Pequeña localidad situada en plena comarca de la Ojeda, a orillas del río Villavega que le da nombre. Dista 11 km de Alar del Rey desde donde es preciso tomar la carretera que conduce a Prádanos de Ojeda.
La iglesia de San Miguel está situada al sureste del pueblo, separada del caserío por un pequeño riachuelo y en un promontorio elevado. Las diversas transformaciones que ha sufrido el templo a lo largo de los siglos se aprecian en los diferentes elementos que se han ido añadiendo, como el pórtico meridional y la sacristía.
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viernes, 13 de febrero de 2015
viernes, 6 de febrero de 2015
Iglesia de Navas de Sobremonte
Se sitúa esta localidad de la Montana Palentina en el extremo nororiental de la provincia, dentro de la comarca de Aguilar de Campoo, de cuya cabecera dista 11 km, y a escasa distancia del cántabro valle de Valderredible. Desde Villanueva de Henares parte un camino vecinal, tortuoso y sin asfaltar que nos conduce al recóndito emplazamiento. La localidad se encuentra prácticamente abandonada y abocada a su desaparición, extremo éste especialmente preocupante en lo referente al edificio que nos ocupa, situado en un pequeño altozano y en avanzado estado de ruina. Frente a su fachada es visible una necrópolis tallada en un afloramiento rocoso compuesta por siete tumbas antropomorfas orientadas este-oeste (pies-cabeza), y un sarcófago exento, utilizado como abrevadero, de idéntica morfología. Otra posible necrópolis, más dudosa, aparece en otro afloramiento en el ángulo suroeste del edificio.
El silencio de las fuentes sobre el lugar de Navas nos hace suponer su escasa relevancia en los siglos medievales. Sabemos pertenecía a la jurisdicción de Aguilar de Campoo, apareciendo con solamente cuatro vecinos en el censo de pueblos del Señorío del Marqués de Aguilar del año 1708, según datos recogidos por Huidobro. En 1515 se cita la localidad como perteneciente a la vicaría de So el Monte (Sobremonte), dentro del arciprestazgo de Aguilar.
LA RUINA DEL EDIFICIO es relativamente reciente y se inicia con la despoblación del lugar a principios de los años setenta del siglo XX, condenándose el edificio al despojarlo de las tejas de su cubierta. A partir de aquí, los continuos saqueos, que afectaron al enlosado de la nave y a la portada, sitúan a la iglesia de Navas de Sobremonte en una situación de riesgo de total desaparición similar al padecido por los restos de San Pedro de Valdecal o de Granja de Villalaín, hoy prácticamente apenas ya un vago recuerdo.
Morfológicamente la iglesia -de la que desconocemos su advocación- se configura como un templo modesto de nave única, arco triunfal apuntado apoyado sobre pilastras y cabecera de testero plano, cubierta con bóveda de cañón apuntado que arranca de una imposta moldurada con filete y bisel. Muros y bóveda de la cabecera se levantan en sillería bien escuadrada, aparejo que corresponde a la caja muraría y añadidos, combinado en algunos sectores con sillarejo. Una pequeña ventana saetera abocinada, ligeramente descentrada respecto al eje de la nave, da luz a la cabecera. Las cubiertas, a excepción de la absidal, han desaparecido, aunque podemos suponer, dada la ausencia de elementos de refuerzo, que la nave se cubriría en origen con una armadura de madera a dos aguas. Adosado al costado meridional de la nave y posterior a la edificación de ésta, se sitúa un pórtico rectangular, sobre cuyo testero oriental se alza la espadaña, semiderruida y compuesta por dos troneras de medio punto, la meridional totalmente abierta y en inminente peligro de desplome. En el muro sur del pórtico se abre la portada principal, desmontada de modo intencionado y disgregadas las enormes dovelas del arco en el entorno del edificio. La decoración de estas dovelas es el único testimonio escultórico del templo. El arco apoyaba en jambas molduradas con capiteles corridos lisos y se compone su ornamento de una serie de tres grandes hojas de acanto de ruda talla en los salmeres, y sucesión de cavetos, nácelas y listeles siguiendo la rosca. Un segundo acceso al pórtico, de arco apuntado sin moldurar y hoy cegado, aparece semienterrado bajo la espadaña. Separa el pórtico de la nave un muro de torpe sillarejo con vano adintelado que en realidad está cegando un arco formero añadido en la reforma que en el siglo XVIII afectó al conjunto del edificio, y a la que podemos adscribir también la sacristía adosada al muro norte de la cabecera, el nicho que cobija un altar bajo arco carpanel en el lado del evangelio de la nave inmediato al ábside, así como la elevación de las cubiertas de nave y cabecera, que transformó la doble vertiente original por una cubierta a un agua. La observación del alzado oriental del edificio permite realizar una lectura clara de las fases descritas, a través de las rozas y rupturas de hiladas. Al siglo XVIII pertenecen también las pinturas murales que decoran, con dos líneas de guirnaldas, una cruz con cuatro estrellas e imitación del despiece de sillería, los paramentos internos de la cabecera. Sobre el dintel de la puerta de la sacristía aparece pintada la leyenda "ANO D 1759".
En definitiva, nos encontramos ante un edificio modesto y escasamente documentado, de características tipológicas propias de la fase transitiva del estilo románico y cuya cronología debe enmarcarse en la primera mitad del siglo XIII. Su proceso de deterioro y las características de su emplazamiento hacen suponer una pronta desaparición de lo que hoy ya son ruinas.
Texto: JMRM - Fotos: JLAO
El silencio de las fuentes sobre el lugar de Navas nos hace suponer su escasa relevancia en los siglos medievales. Sabemos pertenecía a la jurisdicción de Aguilar de Campoo, apareciendo con solamente cuatro vecinos en el censo de pueblos del Señorío del Marqués de Aguilar del año 1708, según datos recogidos por Huidobro. En 1515 se cita la localidad como perteneciente a la vicaría de So el Monte (Sobremonte), dentro del arciprestazgo de Aguilar.
LA RUINA DEL EDIFICIO es relativamente reciente y se inicia con la despoblación del lugar a principios de los años setenta del siglo XX, condenándose el edificio al despojarlo de las tejas de su cubierta. A partir de aquí, los continuos saqueos, que afectaron al enlosado de la nave y a la portada, sitúan a la iglesia de Navas de Sobremonte en una situación de riesgo de total desaparición similar al padecido por los restos de San Pedro de Valdecal o de Granja de Villalaín, hoy prácticamente apenas ya un vago recuerdo.
Morfológicamente la iglesia -de la que desconocemos su advocación- se configura como un templo modesto de nave única, arco triunfal apuntado apoyado sobre pilastras y cabecera de testero plano, cubierta con bóveda de cañón apuntado que arranca de una imposta moldurada con filete y bisel. Muros y bóveda de la cabecera se levantan en sillería bien escuadrada, aparejo que corresponde a la caja muraría y añadidos, combinado en algunos sectores con sillarejo. Una pequeña ventana saetera abocinada, ligeramente descentrada respecto al eje de la nave, da luz a la cabecera. Las cubiertas, a excepción de la absidal, han desaparecido, aunque podemos suponer, dada la ausencia de elementos de refuerzo, que la nave se cubriría en origen con una armadura de madera a dos aguas. Adosado al costado meridional de la nave y posterior a la edificación de ésta, se sitúa un pórtico rectangular, sobre cuyo testero oriental se alza la espadaña, semiderruida y compuesta por dos troneras de medio punto, la meridional totalmente abierta y en inminente peligro de desplome. En el muro sur del pórtico se abre la portada principal, desmontada de modo intencionado y disgregadas las enormes dovelas del arco en el entorno del edificio. La decoración de estas dovelas es el único testimonio escultórico del templo. El arco apoyaba en jambas molduradas con capiteles corridos lisos y se compone su ornamento de una serie de tres grandes hojas de acanto de ruda talla en los salmeres, y sucesión de cavetos, nácelas y listeles siguiendo la rosca. Un segundo acceso al pórtico, de arco apuntado sin moldurar y hoy cegado, aparece semienterrado bajo la espadaña. Separa el pórtico de la nave un muro de torpe sillarejo con vano adintelado que en realidad está cegando un arco formero añadido en la reforma que en el siglo XVIII afectó al conjunto del edificio, y a la que podemos adscribir también la sacristía adosada al muro norte de la cabecera, el nicho que cobija un altar bajo arco carpanel en el lado del evangelio de la nave inmediato al ábside, así como la elevación de las cubiertas de nave y cabecera, que transformó la doble vertiente original por una cubierta a un agua. La observación del alzado oriental del edificio permite realizar una lectura clara de las fases descritas, a través de las rozas y rupturas de hiladas. Al siglo XVIII pertenecen también las pinturas murales que decoran, con dos líneas de guirnaldas, una cruz con cuatro estrellas e imitación del despiece de sillería, los paramentos internos de la cabecera. Sobre el dintel de la puerta de la sacristía aparece pintada la leyenda "ANO D 1759".
En definitiva, nos encontramos ante un edificio modesto y escasamente documentado, de características tipológicas propias de la fase transitiva del estilo románico y cuya cronología debe enmarcarse en la primera mitad del siglo XIII. Su proceso de deterioro y las características de su emplazamiento hacen suponer una pronta desaparición de lo que hoy ya son ruinas.
Texto: JMRM - Fotos: JLAO
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Aguilar de Campoó,
Románico Digital
domingo, 25 de enero de 2015
Ermita de la Virgen del Rebollar
Ermita de la Virgen del Rebollar: En su interior guarda la imagen de la patrona de toda la Ojeda, La Virgen del Rebollar, talla sedente del siglo XII. Es una ermita de transición románico gótico, dominada por una aguda espadaña de un solo ventanal.
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La Montaña palentina
sábado, 12 de abril de 2014
Iglesia en despoblado - Villalaín
Iglesia ya totalmente desaparecida. Estaba en ruinas en la década del cincuenta cuando yo la dibujé y publiqué con una foto en "El románico en Palencia". Estaba levantada en despoblado entre Lomilla de Aguilar y Vallespinoso de Aguilar, junto a un viejo camino posiblemente ya del todo borrado.
Fue iglesia pequeña, de una sola nave y un ábside semicircular con presbiterio bien marcado. Toda la nave se había ya venido abajo cuando llegué a ella salvo un reducido resto del muro norte. Lo que mejor aún podía verse era el ábside y presbiterio, éste con arcaduras apuntadas, a modo de credencias, en ambos muros, con fustes dobles en el centro y simples en las esquinas y con capiteles de hojas dobladas en lo alto, sencillos pero bien tallados, asimilables a los talleres aquilarenses de finales del XII o principios del XIII, similares a los de Vallespinoso.
El ábside al exterior, todavía llegó a decirnos que tenía tres calles separadas por contrafuertes con columnas entregas. Los cimacios de las arquerías interiores llevaban círculos tangentes de cuatripétalas.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
Fue iglesia pequeña, de una sola nave y un ábside semicircular con presbiterio bien marcado. Toda la nave se había ya venido abajo cuando llegué a ella salvo un reducido resto del muro norte. Lo que mejor aún podía verse era el ábside y presbiterio, éste con arcaduras apuntadas, a modo de credencias, en ambos muros, con fustes dobles en el centro y simples en las esquinas y con capiteles de hojas dobladas en lo alto, sencillos pero bien tallados, asimilables a los talleres aquilarenses de finales del XII o principios del XIII, similares a los de Vallespinoso.
El ábside al exterior, todavía llegó a decirnos que tenía tres calles separadas por contrafuertes con columnas entregas. Los cimacios de las arquerías interiores llevaban círculos tangentes de cuatripétalas.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
Iglesia de Santa María - Villarén de Valdavia
Este pueblo está próximo a Aguilar. Tomar desde aquí la carretera de Burgos. Pasado Camesa, a unos tres kilómetros hay una desviación a la izquierda hacia Pomar de Valdivia. A unos doscientos metros, otra desviación a la izquierda y se llega a Villarén.
La pila está en la iglesia de Santa María, en el muro del Evangelio. Tamaño medio: 107 cm de diámetro por 83 cm de altura. Es una copa con decoración de arcaduras (seis), grandes y entre ellas motivos diversos de flores y vegetales.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
La pila está en la iglesia de Santa María, en el muro del Evangelio. Tamaño medio: 107 cm de diámetro por 83 cm de altura. Es una copa con decoración de arcaduras (seis), grandes y entre ellas motivos diversos de flores y vegetales.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
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Pilas bautismales,
Prof García Guinea
sábado, 18 de enero de 2014
Iglesia de Santa María la Real - Villallano
A Villallano, a sólo cinco kilómetros de Aguilar, se llega por la carretera provincial hacia G a m a .
Pila bautismal en su iglesia de Santa María la Real, debajo del coro.
Pila de tamaño medio: diámetro, 93 cms; altura, 74 cms. Es del tipo de arcaduras con dos bandas (siete arcos). Estos son grandes y debajo de ellos se sitúan otros de tamaño más reducido. El basamento es sencillo.
(Románico en Palencia - Miguel Angel García Guinea)
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Pilas bautismales
martes, 31 de diciembre de 2013
Iglesia de San Miguel - San Mamés de Zalima
La Iglesia del San Miguel es un templo de culto católico y estilo predominantemente románico situado en San Mamés de Zalima, perteneciente al municipio de Salinas de Pisuerga, provincia de Palencia, comunidad autónoma de Castilla y León, España.
Data del siglo XI con adiciones posteriores, se trata de la antigua iglesia monástica del Monasterio de San Miguel, convertida posteriormente en parroquial y hoy abandonada y ruinosa, se erige en el extremo oriental de la localidad.
Ya a mediados del siglo XI, Fronilde Fernández, nieta de la condesa doña Ofresa, dona al Monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo el Monasterio de Sancti Michael de San Mamés, con sus ornamentos, objetos sagrados y pertenencias.
El 15 de enero de 1224, el Papa Honorio III en su bula lateranense, nombra la iglesia de San Miguel entre las otorgadas al Monasterio de Santa María la Real.
También figura esta iglesia entre las donaciones hechas al Monasterio de Santa María la Real por Alfonso VIII, donaciones que fueron confirmadas por Fernando III en 1231.
Descripción
Es templo de dos naves, ambas en excelente sillería arenisca, la norte fruto de una adición moderna (siglo XVII o XVIIl) a la fábrica medieval. Dos contrafuertes que no alcanzan la cornisa refuerzan el muro sur de la nave inmediato a la cabecera, uno con remate en talud y el otro recto.
A los pies del edificio se alza una espadaña moderna, con dos vanos de medio punto para campanas y remate en frontón con el campanil y decoración de bolas. Una sencilla portada de arco de medio punto se abre en el muro sur de la nave, cuya cornisa apoya en una serie de canecillos con perfil de proa de nave, excepto uno de nácela. Deterioro de la techumbre por abandono. Permanece cerrada todo el año.
Data del siglo XI con adiciones posteriores, se trata de la antigua iglesia monástica del Monasterio de San Miguel, convertida posteriormente en parroquial y hoy abandonada y ruinosa, se erige en el extremo oriental de la localidad.
Ya a mediados del siglo XI, Fronilde Fernández, nieta de la condesa doña Ofresa, dona al Monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo el Monasterio de Sancti Michael de San Mamés, con sus ornamentos, objetos sagrados y pertenencias.
El 15 de enero de 1224, el Papa Honorio III en su bula lateranense, nombra la iglesia de San Miguel entre las otorgadas al Monasterio de Santa María la Real.
También figura esta iglesia entre las donaciones hechas al Monasterio de Santa María la Real por Alfonso VIII, donaciones que fueron confirmadas por Fernando III en 1231.
Descripción
Es templo de dos naves, ambas en excelente sillería arenisca, la norte fruto de una adición moderna (siglo XVII o XVIIl) a la fábrica medieval. Dos contrafuertes que no alcanzan la cornisa refuerzan el muro sur de la nave inmediato a la cabecera, uno con remate en talud y el otro recto.
A los pies del edificio se alza una espadaña moderna, con dos vanos de medio punto para campanas y remate en frontón con el campanil y decoración de bolas. Una sencilla portada de arco de medio punto se abre en el muro sur de la nave, cuya cornisa apoya en una serie de canecillos con perfil de proa de nave, excepto uno de nácela. Deterioro de la techumbre por abandono. Permanece cerrada todo el año.
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Montaña palentina
lunes, 9 de diciembre de 2013
Iglesia de Santa María - Respenda de Aguilar
Muy cerca de Aguilar, a unos quince kilómetros y ya lindando con los límites de Burgos. Tómese esta carretera y después de pasar Puentetoma, a unos tres kilómetros y medio, desviación a la izquierda; recorridos tres kilómetros por esta desviación, Respenda de Aguilar.
En su iglesia de Santa María existe pila bautismal muy interesante, con abundante decoración. Es de pequeño tamaño, relativamente, pues sólo mide de diámetro 94 cms y 92 de altura. Ha sido publicada por Ruiz Bagado y Fajardo Yuste. El borde lleva decoración de palmetas. La copa recoge tres motivos que parecen independientes: lucha de hombre a pie y caballero contra imponente dragón; el hombre le ataca por detrás y el caballero le clava su espada en el cuello. Figuras masculinas (tres) de pié y sujetando objetos en sus manos ; los pliegues de sus ropas se parecen bastante a los de la pila de Moarves, con un estilo acusadamente rural. Garbiñe Bilbao, comparando estas tres figuras con otras parecidas de la pila de Cantoral, piensa se trate de hombres de iglesia relacionados con la dispensa del bautismo. El basamento de la pila es muy sencillo y sin decoración.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
En su iglesia de Santa María existe pila bautismal muy interesante, con abundante decoración. Es de pequeño tamaño, relativamente, pues sólo mide de diámetro 94 cms y 92 de altura. Ha sido publicada por Ruiz Bagado y Fajardo Yuste. El borde lleva decoración de palmetas. La copa recoge tres motivos que parecen independientes: lucha de hombre a pie y caballero contra imponente dragón; el hombre le ataca por detrás y el caballero le clava su espada en el cuello. Figuras masculinas (tres) de pié y sujetando objetos en sus manos ; los pliegues de sus ropas se parecen bastante a los de la pila de Moarves, con un estilo acusadamente rural. Garbiñe Bilbao, comparando estas tres figuras con otras parecidas de la pila de Cantoral, piensa se trate de hombres de iglesia relacionados con la dispensa del bautismo. El basamento de la pila es muy sencillo y sin decoración.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
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Montaña palentina,
Pilas bautismales
martes, 22 de octubre de 2013
Iglesia de San Román - Renedo de Zalima
La localidad de Renedo de Zalima,
ubicada muy cerca de la orilla septentrional del embalse de Aguilar,
pertenece al término municipal de Salinas de Pisuerga y se encuentra
a unos 10 km al noroeste de Aguilar de Campóo. La iglesia de San
Román aparece situada en la zona sur del núcleo urbano, sobre una
pequeña ladera aterrazada por el muro del antiguo cementerio y con
su fachada orientada hacia un pequeño valle que desciende hasta el
pantano.
Muy escasas son las noticias documentales que aportan algún tipo de datos sobre la historia medieval de esta población. Gracias a la documentación analizada por González de Fauve, sabemos de su existencia a principios del siglo XII (1103), En un documento fechado ese año Munia Fernández donará al monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo, entre otras divisas y solares, una heredad en Renedo de Zalima.
Al igual que el núcleo que lo ampara, el templo de San Román es de pequeñas dimensiones, muy sencillo -una única nave rectangular y ábside cuadrado con arco toral apuntado entre ambos—y bastante transformado. En este sentido cabe destacar la zona occidental en donde modernamente se han levantado varios tabiques de ladrillo que han dado lugar a pequeños espacios habilitados como sacristía, baptisterio o cuarto trastero. La omnipresente espadaña se eleva sobre el ábside, con un acceso al campanario formado por un cuerpo adosado a la iglesia en el lado este, Exteriormente el conjunto ofrece gran disparidad en cuanto a los materiales que lo constituyen. En la fachada sur los paramentos se construyeron con sillería arenisca bien escuadrada, la fachada oeste sólo presenta sillería en su parte inferior ya que la zona superior muestra una mampostería de apariencia más moderna, aunque con buenos sillares angulares, 1a fachada norte permanece totalmente revocada por hormigón blanqueado que nos impide apreciar el aparejo, poniéndose de manifiesto la existencia de ladrillos modernos en la base y la pervivencia de sillares angulares y canecillos. Otro testimonio de intervenciones recientes es el hormigón utilizado en las juntas de los sillares.
Interiormente aparece revocado casi por completo a excepción del ábside, liberado del revoco en época reciente, mientras que el pavimento es moderno, de losetas de terrazo. A simple vista observamos cómo el interior de la nave ha sufrido diversas transformaciones: tabiques de ladrillo que además de sustentar el típico coro alto de madera ubicado a los pies crean una serie de espacios con distintas funciones, abertura —a modo de hornacina o arco-solio- en el muro norte de la misma, abovedamiento a base de forjado de madera con cubierta a doble vertiente, ventanales, etc. La única portada de acceso, de pequeñas dimensiones, la localizamos en el muro meridional y se compone de un arco doblado y apuntado con chambrana e impostas de nácela. Separando la nave de la cabecera aparece el arco triunfal apuntado, de sencilla factura y chambrana nacelada, que descansa sobre pilastras con cimacio también de nácela.
La cabecera es de planta cuadrangular y se cubre con bóveda de cañón apuntada despiezada a base de sillería arenisca. El punto de unión con los muros aparece resaltado por una simple imposta que surge por la prolongación de los cimacios del arco triunfal. Parece haber sufrido una sobreelevación que la sitúa en la misma línea de cumbrera que la nave. Todavía se conservan a una altura inferior una línea de canecillos que lógicamente rematarían la cubierta primitiva. En el testero plano se abre una ventana saetera original, abocinada y totalmente lisa, actualmente cegada por el exterior y utilizada como hornacina. Sobre el testero del ábside, y por tanto en una disposición poco habitual, se eleva la espadaña de tipo románico, con acceso exterior a través de una escalera de madera alojada en el interior de un cuerpo pétreo adosado —articulado en tres pisos- cuya parte superior construida en ladrillo, hace las funciones de campanario. Su organización en tres niveles es la típica de la zona: uno inferior totalmente macizo en el que todavía son visibles interesantes restos epigráficos medievales ilegibles en tres de sus sillares), el intermedio con dos troneras de arcos apuntados, chambrana e impostas naceladas, y el superior triangular, rematado a piñón, con un único vano también apuntado.
Exteriormente, y frente a la fachada sur, un gran muro de contención de tierras formó una especie de atrio con funciones de camposanto, según se desprende de la existencia de una puerta adintelada abierta en su lado oeste.
El conjunto del edificio -nave, cabecera y espadaña-pertenecen a una construcción muy tardía, datable bien entrado el siglo XIII. Del primitivo alero tan sólo perviven algunos canecillos en el muro norte de la nave y algunos fragmentos de sillería. En un momento posterior claramente posmedieval (siglos XVIII-XX se añadiría a la espadaña el cuerpo de acceso, se reformaría el alero sur con ladrillo revocado y pintado con falso despiece y se compartimentaría el espacio bajo del coro situado a los pies de la nave. A partir de 1961. y teniendo en cuenta la fotografía del templo recogida por García Guinea, se emprendieron una serie de obras que dotan al edificio del aspecto que hoy en día presenta.
Hemos de señalar la existencia -empotrados en los muros de una casa particular situada al este de la iglesia-de unos relieves decorados con cuadrúpedos, que originariamente pudieron pertenecer al templo. El hecho de encontrarse aislados hace que no podamos descartar otra procedencia, por ejemplo del cercano despoblado de Zalima. No obstante se trata de relieves de una talla tan acentuadamente popular que difícilmente permiten ninguna adscripción estilística o cronológica, aunque otros similares se hallan formando parte de los muros románicos de Santa Eufemia de Cozuelos.
(Románico digital)
Muy escasas son las noticias documentales que aportan algún tipo de datos sobre la historia medieval de esta población. Gracias a la documentación analizada por González de Fauve, sabemos de su existencia a principios del siglo XII (1103), En un documento fechado ese año Munia Fernández donará al monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo, entre otras divisas y solares, una heredad en Renedo de Zalima.
Al igual que el núcleo que lo ampara, el templo de San Román es de pequeñas dimensiones, muy sencillo -una única nave rectangular y ábside cuadrado con arco toral apuntado entre ambos—y bastante transformado. En este sentido cabe destacar la zona occidental en donde modernamente se han levantado varios tabiques de ladrillo que han dado lugar a pequeños espacios habilitados como sacristía, baptisterio o cuarto trastero. La omnipresente espadaña se eleva sobre el ábside, con un acceso al campanario formado por un cuerpo adosado a la iglesia en el lado este, Exteriormente el conjunto ofrece gran disparidad en cuanto a los materiales que lo constituyen. En la fachada sur los paramentos se construyeron con sillería arenisca bien escuadrada, la fachada oeste sólo presenta sillería en su parte inferior ya que la zona superior muestra una mampostería de apariencia más moderna, aunque con buenos sillares angulares, 1a fachada norte permanece totalmente revocada por hormigón blanqueado que nos impide apreciar el aparejo, poniéndose de manifiesto la existencia de ladrillos modernos en la base y la pervivencia de sillares angulares y canecillos. Otro testimonio de intervenciones recientes es el hormigón utilizado en las juntas de los sillares.
Interiormente aparece revocado casi por completo a excepción del ábside, liberado del revoco en época reciente, mientras que el pavimento es moderno, de losetas de terrazo. A simple vista observamos cómo el interior de la nave ha sufrido diversas transformaciones: tabiques de ladrillo que además de sustentar el típico coro alto de madera ubicado a los pies crean una serie de espacios con distintas funciones, abertura —a modo de hornacina o arco-solio- en el muro norte de la misma, abovedamiento a base de forjado de madera con cubierta a doble vertiente, ventanales, etc. La única portada de acceso, de pequeñas dimensiones, la localizamos en el muro meridional y se compone de un arco doblado y apuntado con chambrana e impostas de nácela. Separando la nave de la cabecera aparece el arco triunfal apuntado, de sencilla factura y chambrana nacelada, que descansa sobre pilastras con cimacio también de nácela.
La cabecera es de planta cuadrangular y se cubre con bóveda de cañón apuntada despiezada a base de sillería arenisca. El punto de unión con los muros aparece resaltado por una simple imposta que surge por la prolongación de los cimacios del arco triunfal. Parece haber sufrido una sobreelevación que la sitúa en la misma línea de cumbrera que la nave. Todavía se conservan a una altura inferior una línea de canecillos que lógicamente rematarían la cubierta primitiva. En el testero plano se abre una ventana saetera original, abocinada y totalmente lisa, actualmente cegada por el exterior y utilizada como hornacina. Sobre el testero del ábside, y por tanto en una disposición poco habitual, se eleva la espadaña de tipo románico, con acceso exterior a través de una escalera de madera alojada en el interior de un cuerpo pétreo adosado —articulado en tres pisos- cuya parte superior construida en ladrillo, hace las funciones de campanario. Su organización en tres niveles es la típica de la zona: uno inferior totalmente macizo en el que todavía son visibles interesantes restos epigráficos medievales ilegibles en tres de sus sillares), el intermedio con dos troneras de arcos apuntados, chambrana e impostas naceladas, y el superior triangular, rematado a piñón, con un único vano también apuntado.
Exteriormente, y frente a la fachada sur, un gran muro de contención de tierras formó una especie de atrio con funciones de camposanto, según se desprende de la existencia de una puerta adintelada abierta en su lado oeste.
El conjunto del edificio -nave, cabecera y espadaña-pertenecen a una construcción muy tardía, datable bien entrado el siglo XIII. Del primitivo alero tan sólo perviven algunos canecillos en el muro norte de la nave y algunos fragmentos de sillería. En un momento posterior claramente posmedieval (siglos XVIII-XX se añadiría a la espadaña el cuerpo de acceso, se reformaría el alero sur con ladrillo revocado y pintado con falso despiece y se compartimentaría el espacio bajo del coro situado a los pies de la nave. A partir de 1961. y teniendo en cuenta la fotografía del templo recogida por García Guinea, se emprendieron una serie de obras que dotan al edificio del aspecto que hoy en día presenta.
Hemos de señalar la existencia -empotrados en los muros de una casa particular situada al este de la iglesia-de unos relieves decorados con cuadrúpedos, que originariamente pudieron pertenecer al templo. El hecho de encontrarse aislados hace que no podamos descartar otra procedencia, por ejemplo del cercano despoblado de Zalima. No obstante se trata de relieves de una talla tan acentuadamente popular que difícilmente permiten ninguna adscripción estilística o cronológica, aunque otros similares se hallan formando parte de los muros románicos de Santa Eufemia de Cozuelos.
(Románico digital)
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Salinas de Pisuerga
jueves, 26 de septiembre de 2013
Cementerio de Báscones de Ojeda
Báscones de Ojeda se sitúa en el valle del Ruedo, a unos 37 km al suroeste de Aguilar de Campoo.
Señala Julio González que el topónimo Vascones haría alusión al flujo de vascos en la labor repobladora que afectó a la comarca de la Ojeda desde el siglo X. No poseemos, sin embargo, ninguna mención histórica que haga referencia al primitivo templo de Bascones de Ojeda, a excepción de su dedicación a San Bartolomé, recogida en la Estadística de la Diócesis de 1345. Sabemos que en la localidad tenían posesiones los monasterios de Aguilar y Arroyo, y según Navarro, igualmente los duques de Frías. El Libro Becerro de las Behetrías dice que el lugar era solariego de la abadesa de San Andrés de Arroyo, quien poseía vasallos, al igual que la "comendadora de Santa Eufemia" (de Cozuelos). En el actual emplazamiento del campo santo se erigía la iglesia medieval, abandonada en el siglo XVII al construirse la actual, debido a la situación excéntrica de la antigua en relación al caserío y, según Navarro, por miedo al bosque en la que aquella estaba enclavada".
Los restos que nos interesan no se encuentran pues en la actual iglesia parroquial sinó reutilizados en la portada del cementerio, situado sobre una colina que domina la localidad por el este, a unos quinientos metros del núcleo urbano. Estos vestigios del primitivo edificio, que como señala la Estadística estaba dedicado a san Bartolomé (misma advocación de la actual parroquial), aparecen reutilizados a modo de cornisa sobre el dintel de la puerta del cementerio. Se trata de nueve dovelas y dos fragmentos de cornisa procedentes de una portada. Los fragmentos mejor decorados se sitúan hacia el exterior del recinto. Son seis piezas de entre 35 y 42 cm de longitud por 20 cm de altura, cuatro de ellas se decoran con cinco fias de billetes y la arista externa con bolas y flores, las dos centrales reciben un friso de hojas lisas sobre las que se disponen acantos que acogen piñas en sus puntas. Entre los acantos se labraron hojas lanceoladas de acusado nervio central. Los restos empotrados hacia el interior del campo santo muestran una dovela de billetes como las descritas, tres molduras con perfil de nácela y dos fragmentos de caveto de cornisa.
La forma curva y el tipo de decoración identifica estas piezas como fragmentos de al menos dos arquivoltas de portada. El seco tratamiento de los vegetales, su esquematismo y antinaturalismo, permile relacionar estos restos con las portadas de San Tirso de Vega de Bur, Arenillas de San Pelayo o Dehesa de Romanos, ejemplos de obras de cronología tardía dentro del siglo XII -desbordando frecuentemente en el XIII- en los que el vocabulario decorativo románico generado por la portada de Moarves se mantuvo, aunque esclerotizado por la mediana pericia de los artífices.
Texto: JMPM - Foto: JLAO
Señala Julio González que el topónimo Vascones haría alusión al flujo de vascos en la labor repobladora que afectó a la comarca de la Ojeda desde el siglo X. No poseemos, sin embargo, ninguna mención histórica que haga referencia al primitivo templo de Bascones de Ojeda, a excepción de su dedicación a San Bartolomé, recogida en la Estadística de la Diócesis de 1345. Sabemos que en la localidad tenían posesiones los monasterios de Aguilar y Arroyo, y según Navarro, igualmente los duques de Frías. El Libro Becerro de las Behetrías dice que el lugar era solariego de la abadesa de San Andrés de Arroyo, quien poseía vasallos, al igual que la "comendadora de Santa Eufemia" (de Cozuelos). En el actual emplazamiento del campo santo se erigía la iglesia medieval, abandonada en el siglo XVII al construirse la actual, debido a la situación excéntrica de la antigua en relación al caserío y, según Navarro, por miedo al bosque en la que aquella estaba enclavada".
Los restos que nos interesan no se encuentran pues en la actual iglesia parroquial sinó reutilizados en la portada del cementerio, situado sobre una colina que domina la localidad por el este, a unos quinientos metros del núcleo urbano. Estos vestigios del primitivo edificio, que como señala la Estadística estaba dedicado a san Bartolomé (misma advocación de la actual parroquial), aparecen reutilizados a modo de cornisa sobre el dintel de la puerta del cementerio. Se trata de nueve dovelas y dos fragmentos de cornisa procedentes de una portada. Los fragmentos mejor decorados se sitúan hacia el exterior del recinto. Son seis piezas de entre 35 y 42 cm de longitud por 20 cm de altura, cuatro de ellas se decoran con cinco fias de billetes y la arista externa con bolas y flores, las dos centrales reciben un friso de hojas lisas sobre las que se disponen acantos que acogen piñas en sus puntas. Entre los acantos se labraron hojas lanceoladas de acusado nervio central. Los restos empotrados hacia el interior del campo santo muestran una dovela de billetes como las descritas, tres molduras con perfil de nácela y dos fragmentos de caveto de cornisa.
La forma curva y el tipo de decoración identifica estas piezas como fragmentos de al menos dos arquivoltas de portada. El seco tratamiento de los vegetales, su esquematismo y antinaturalismo, permile relacionar estos restos con las portadas de San Tirso de Vega de Bur, Arenillas de San Pelayo o Dehesa de Romanos, ejemplos de obras de cronología tardía dentro del siglo XII -desbordando frecuentemente en el XIII- en los que el vocabulario decorativo románico generado por la portada de Moarves se mantuvo, aunque esclerotizado por la mediana pericia de los artífices.
Texto: JMPM - Foto: JLAO
viernes, 30 de agosto de 2013
Iglesia de Santa María - Porquera de los Infantes
Muy cerca de Aguilar de Campoó. Coger la carretera de Burgos, pasar la estación de Camesa y a un quilómetro a la izquierda, desviación a Porquera.
Iglesia de Santa María. La pila se encuentra debajo del coro. Tamaño medio (diámetro, 101 cm; altura, 74) Es tipo de arcaduras, en este caso cinco grandes arcos y otros más pequeños. No existe más decoración. El basamento es cilíndrico con toro y escocia.
Cronología románica, pero no precisa.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
Iglesia de Santa María. La pila se encuentra debajo del coro. Tamaño medio (diámetro, 101 cm; altura, 74) Es tipo de arcaduras, en este caso cinco grandes arcos y otros más pequeños. No existe más decoración. El basamento es cilíndrico con toro y escocia.
Cronología románica, pero no precisa.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
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lunes, 19 de agosto de 2013
Iglesia de San Juan Bautista - -Respenda de Aguilar
Al sureste de Puentetoma y en una pequeña carretera a la izquierda se encuentra el solitario pueblo de Respenda de Aguilar que posee una interesante iglesia.
Tiene un ábside rectangular, una serie de canecillos simples en la cornisa y la típica espadaña, como restos de su fábrica románica primitiva.
El pueblo sólo está habitado en primavera y verano, por lo que la iglesia lleva varios años cerrada a cal y canto y sin culto.
Los vecinos afirman que dentro hay una espléndida pila bautismal románica, que no hemos podido observar por el momento.
Tiene un ábside rectangular, una serie de canecillos simples en la cornisa y la típica espadaña, como restos de su fábrica románica primitiva.
El pueblo sólo está habitado en primavera y verano, por lo que la iglesia lleva varios años cerrada a cal y canto y sin culto.
Los vecinos afirman que dentro hay una espléndida pila bautismal románica, que no hemos podido observar por el momento.
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jueves, 25 de julio de 2013
Cementerio - Vega de Bur

Se llega a este pueblo - también llamado Vega de Ojeda - por la carretera que desde Olmos de Ojeda sale a Quintanatello de Ojeda. Pasado este pueblo, al norte, a unos dos kilómetros, se halla Vega de Bur.
En el c e m e n t e r i o del pueblo figura como entrada lo que debió de ser la puerta de una iglesia románica. Es de medio punto, muy bien terminada, con guardapolvos de bolas en caveto, y arquivoltas de nido de abeja, tacos (cuatro filas) y acantos doblados. Los capiteles (uno a cada lado) son también de acantos y bolas, y los cimacios de palmetas dobladas. La cornisa se sostiene con canecillos iconográficos. Posiblemente de cronología de finales del XII.
Debió de pertenecer esta puerta a una primitiva iglesia de San Tirso de un poblado ya desaparecido. Su conexión estilística (palmetas dobladas, acantos en crochet) con los talleres del grupo aquilarense no puede dudarse.
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lunes, 22 de julio de 2013
Iglesia de Santa María Magdalena - Porquera de Santullán
Porquera de Santullán se encuentra a 13 km al norte de Aguilar de Campoo - en el valle que da nombre al topónimo - siguiendo la carretera con dirección a Barruelo y Brañosera.
La iglesia de Santa María Magdalena está situada a la izquierda de la carretera. Un pequeño camino hormigonado conduce directamente a su cabecera orientada al este. Al oeste se divisa el cercano caserío de Revilla de Santullán y su célebre iglesia, separados por el río Rubagón.
En la documentación referida al monasterio premonstratense de Santa María de Aguilar. aparece repetidamente el nombre de Porquera ligado a donaciones, compras y permutas. El hecho de que no siempre se mencione de Santullán puede inducir a pensar que se trate de Porquera de los Inlantes, núcleo más cercano a la abadía de Aguilar. Sin embargo, la dependencia en lo civil y eclesiástico de la abadía de Covarrubias para el caso de Porquera de los Infantes, hacen más que probable que el Porquera citado en los documentos sea el de Santullán. Apoya esta hipótesis el aparecer junto a Revilla o Barruelo, poblaciones que se ubican en el mismo valle.
Hacia 1196 Muño Ruiz y su mujer Mayor García donaron al monasterio de Aguilar una heredad que tenían en Porquera. Desde este año hasta 1278 el cenobio premonstratense realizó cinco compras que supusieron un total de 1160 maravedís para la adquisición de propiedades en Porquera, Una permuta en 1205 completa las noticias. En pleno siglo XIV Porquera de Sant Yllan - según el Libro Becerro de las Behetrías - era "logar solariego, e es la meytad de fiios de Gonzalo González Guadiana e la otra meytad de fiios de Diego Garçia de Uedoya".
Iglesia de Santa Marta Magdalena
La Iglesia Parroquial posee planta rectangular de una sola nave y testero plano. La buena sillería utilizada en su construcción se devalúa en la parte superior de los muros laterales como resultado de una elevación de éstos en época posterior. La iglesia primitiva parece obra de bien entrado el siglo Xlll, conservándose de esos momentos la espadaña y la caja de muros con algunos canecillos de proa de nave en el muro norte. La reforma integral del siglo XVI repercutió en el recrecimiento de los muros, en la cubierta absidal y en la espadaña.
Junto al lado sur de la cabecera se encuentra la sacristía, cuya cubierta se prolonga a modo de pórtico hasta el hastial occidental. Los tres vanos rectangulares del muro sur son fruto de la sobreelevación del muro. La portada, de medio punto, está formada por arquivollas de baquetones y escocias que apoyan sobre una línea de imposta muy deteriorada. El muro occidental está coronado por una característica espadaña rematada a piñón, tiene dos troneras apuntadas en el cuerpo inferior y otra más pequeña en el superior, las tres decoradas con chambranas lisas.
La sencilla fábrica medieval de esta iglesia no se corresponde con el interior que ha sido completamente transformado. Los muros están revocados en blanco, su antigua cubierta ha sido sustituida por una techumbre plana en el caso de la nave y la cabecera posee bóveda de arista. Un coro alto a los pies permite el acceso hasta la espadaña, cuyos vanos inferiores han sido cegados mediante un rudimentario aparejo.
Recientemente se ha trasladado a su interior la antigua pila bautismal que se encontraba en el patio de una casa cercana. Se trata de una pieza románica de copa lisa ejecutada con suma tosquedad
A pocos metros del templo se conserva también un sarcófago antropomorfo que parece datar del siglo XlII o XIV.
(Románico Digital)
La iglesia de Santa María Magdalena está situada a la izquierda de la carretera. Un pequeño camino hormigonado conduce directamente a su cabecera orientada al este. Al oeste se divisa el cercano caserío de Revilla de Santullán y su célebre iglesia, separados por el río Rubagón.
En la documentación referida al monasterio premonstratense de Santa María de Aguilar. aparece repetidamente el nombre de Porquera ligado a donaciones, compras y permutas. El hecho de que no siempre se mencione de Santullán puede inducir a pensar que se trate de Porquera de los Inlantes, núcleo más cercano a la abadía de Aguilar. Sin embargo, la dependencia en lo civil y eclesiástico de la abadía de Covarrubias para el caso de Porquera de los Infantes, hacen más que probable que el Porquera citado en los documentos sea el de Santullán. Apoya esta hipótesis el aparecer junto a Revilla o Barruelo, poblaciones que se ubican en el mismo valle.
Hacia 1196 Muño Ruiz y su mujer Mayor García donaron al monasterio de Aguilar una heredad que tenían en Porquera. Desde este año hasta 1278 el cenobio premonstratense realizó cinco compras que supusieron un total de 1160 maravedís para la adquisición de propiedades en Porquera, Una permuta en 1205 completa las noticias. En pleno siglo XIV Porquera de Sant Yllan - según el Libro Becerro de las Behetrías - era "logar solariego, e es la meytad de fiios de Gonzalo González Guadiana e la otra meytad de fiios de Diego Garçia de Uedoya".
Iglesia de Santa Marta Magdalena
La Iglesia Parroquial posee planta rectangular de una sola nave y testero plano. La buena sillería utilizada en su construcción se devalúa en la parte superior de los muros laterales como resultado de una elevación de éstos en época posterior. La iglesia primitiva parece obra de bien entrado el siglo Xlll, conservándose de esos momentos la espadaña y la caja de muros con algunos canecillos de proa de nave en el muro norte. La reforma integral del siglo XVI repercutió en el recrecimiento de los muros, en la cubierta absidal y en la espadaña.
Junto al lado sur de la cabecera se encuentra la sacristía, cuya cubierta se prolonga a modo de pórtico hasta el hastial occidental. Los tres vanos rectangulares del muro sur son fruto de la sobreelevación del muro. La portada, de medio punto, está formada por arquivollas de baquetones y escocias que apoyan sobre una línea de imposta muy deteriorada. El muro occidental está coronado por una característica espadaña rematada a piñón, tiene dos troneras apuntadas en el cuerpo inferior y otra más pequeña en el superior, las tres decoradas con chambranas lisas.
La sencilla fábrica medieval de esta iglesia no se corresponde con el interior que ha sido completamente transformado. Los muros están revocados en blanco, su antigua cubierta ha sido sustituida por una techumbre plana en el caso de la nave y la cabecera posee bóveda de arista. Un coro alto a los pies permite el acceso hasta la espadaña, cuyos vanos inferiores han sido cegados mediante un rudimentario aparejo.
Recientemente se ha trasladado a su interior la antigua pila bautismal que se encontraba en el patio de una casa cercana. Se trata de una pieza románica de copa lisa ejecutada con suma tosquedad
A pocos metros del templo se conserva también un sarcófago antropomorfo que parece datar del siglo XlII o XIV.
(Románico Digital)
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viernes, 5 de julio de 2013
Parroquia de San Pantaleón - Helecha de Valdivia
La localidad de Helecha de Valdivia se silúa en el extremo nororiental de la provincia de Palencia, casi en el límite con la vecina Cantabria, a unos 10 km al noreste de Aguilar de Campoo y a 3 de Pomar de Valdivia. El templo parroquial, dedicado a san Pantaleón, se sitúa en el extremo suroccidental del núcleo rural, en un altozano, rodeado por un murete bajo y almacenes agrícolas en desuso. La situación en ladera y los corrimientos de tierra ponen en peligro la estabilidad del edificio, que presenta una preocupante grieta en el testero de la cabecera.
De Helecha de Valdivia dice el Libro Becerro de las Behetrías que era aldea de Aguilar, es decir, que pertenecía al alfoz aquilarense, y sus habitantes vasallos de don Tello, En la localidad tenía posesiones el cabildo de Covarrubias.
San Pantaleón es un sencillo templo que combina en su fábrica la mampostería con el sillarejo y la sillería. Presenta planta de nave única dividida en dos tramos cubiertos con bóvedas de crucería y pseudotransepto de escasa entidad, cuyos brazos reciben bóvedas de medio cañón. Corona la nave una cabecera rectangular, levantada en rustico sillarejo, cubierta con bóveda de cañón apuntado y en la que se abre un pequeño vano abocinado. Da paso a la cabecera un triunfal apuntado yliso que apoya directamente sobre el muro. En el costado meridional de la cabecera se adosó en época posmedieval una sacristía cuadrada y al sur del tramo occidental de la nave, un pórtico moderno.
Sobre el hastial se alza una sencilla espadaña de sillería de cuerpo único con dos troneras y remate apiñonado con campanil.
El paramento meridional de la nave y el del hastial occidental presentan al exterior revoco de cemento moderno.
Al fondo de la nave se conserva un ejemplar de pila bautismal, posiblemente coetánea del edificio. Presenta copa semiesférica. interiormente gallonada, de 109 cm de diámetro por 90 cm de altura y se asienta sobre una basa circular. El exterior de su copa se decora con un friso de arquillos y otro inferior de ovas o semibezantes.
(Románico Digital - Textos JMRM - Foto JLAO)
De Helecha de Valdivia dice el Libro Becerro de las Behetrías que era aldea de Aguilar, es decir, que pertenecía al alfoz aquilarense, y sus habitantes vasallos de don Tello, En la localidad tenía posesiones el cabildo de Covarrubias.
San Pantaleón es un sencillo templo que combina en su fábrica la mampostería con el sillarejo y la sillería. Presenta planta de nave única dividida en dos tramos cubiertos con bóvedas de crucería y pseudotransepto de escasa entidad, cuyos brazos reciben bóvedas de medio cañón. Corona la nave una cabecera rectangular, levantada en rustico sillarejo, cubierta con bóveda de cañón apuntado y en la que se abre un pequeño vano abocinado. Da paso a la cabecera un triunfal apuntado yliso que apoya directamente sobre el muro. En el costado meridional de la cabecera se adosó en época posmedieval una sacristía cuadrada y al sur del tramo occidental de la nave, un pórtico moderno.
Sobre el hastial se alza una sencilla espadaña de sillería de cuerpo único con dos troneras y remate apiñonado con campanil.
El paramento meridional de la nave y el del hastial occidental presentan al exterior revoco de cemento moderno.
Al fondo de la nave se conserva un ejemplar de pila bautismal, posiblemente coetánea del edificio. Presenta copa semiesférica. interiormente gallonada, de 109 cm de diámetro por 90 cm de altura y se asienta sobre una basa circular. El exterior de su copa se decora con un friso de arquillos y otro inferior de ovas o semibezantes.
(Románico Digital - Textos JMRM - Foto JLAO)
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miércoles, 26 de junio de 2013
Iglesia de San Pelayo - Dehesa de Montejo
Dehesa de Montejo se emplaza en la zona alta de la comarca de la Ojeda. a unos 5 km al sur de Cervera de Pisuerga. La parroquial de San Pelayo se encuentra al este de la población, exenta de edificaciones y junto al camposanto moderno.
Desde época altomedieval existen vínculos entre Dehesa y la comarca cántabra de la Liébana.
En 964 Diego Muñoz y doña Aldena donaban el quinto de sus bienes al abad Opila de San Martín de Turieno y, entre otros, se citaban tierras en Dehesa de Montejo. En 1213 García Alvarez y su mujer Urraca Martínez vendían al prior don Martín de Santo Toribio de Liébana sus heredades en Dehesa de Montejo por una mula valorada en 40 maravedís. Un censo realizado en 1501 y conservado en Simancas señalaba que la villa pertenecía al condado de Pernía.
-------------------
La Iglesia de San Pelayo, construida en sillería, es obra levantada entre los siglos XV y XVII y posee nave única dividida en dos tramos y lo hace con bóveda de cañón reforzada por perpiaños doblados. La amplia cabecera, del siglo XVII lo hace con bóveda de crucería. De su estructura originarla supuestamente románica apenas nada se conserva, a excepción de algunos sillares en el paramento septentrional sobre los que apoyan contrafuertes prismáticos, un reducido tramo a los pies y la típica espadaña pétrea que se eleva sobre el citado tramo. Esta se presenta con los elementos constitutivos propios: dos vanos apuntados amenizados con chambranas, campanil y remate a piñón. El atrio y la sacristía se disponen en el lado meridional. La cabecera está perforada por dos óculos en el lado de la epístola donde advertimos restos de una moldura sogueada de cronología medieval.
La escasez de datos y la sencillez de lo conservado apenas permite ofrecer una dotación aproximada y una adscrípción estilística. Si tenemos en cuenta la portada, todo parece indicar que se trataba de un edificio de nave única iniciado en pleno siglo XIII.
El único vestigio ornamental es la portada sur de tipología románica aunque erigida en época gótica, compuesta por un arco de medio punto y dos arquivoltas con guardapolvo que combinan baquetones y escocias. Los autores del Inventario Artístico provincial la datan en el siglo XIII.
Los capiteles fueron sometidos a una fuerte limpieza durante la restauración de 1988. Las basas son de época, con garras en forma de toscos rostros
(Románico Digital - Texto: AMMT – Foto JLAO)
Desde época altomedieval existen vínculos entre Dehesa y la comarca cántabra de la Liébana.
En 964 Diego Muñoz y doña Aldena donaban el quinto de sus bienes al abad Opila de San Martín de Turieno y, entre otros, se citaban tierras en Dehesa de Montejo. En 1213 García Alvarez y su mujer Urraca Martínez vendían al prior don Martín de Santo Toribio de Liébana sus heredades en Dehesa de Montejo por una mula valorada en 40 maravedís. Un censo realizado en 1501 y conservado en Simancas señalaba que la villa pertenecía al condado de Pernía.
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La Iglesia de San Pelayo, construida en sillería, es obra levantada entre los siglos XV y XVII y posee nave única dividida en dos tramos y lo hace con bóveda de cañón reforzada por perpiaños doblados. La amplia cabecera, del siglo XVII lo hace con bóveda de crucería. De su estructura originarla supuestamente románica apenas nada se conserva, a excepción de algunos sillares en el paramento septentrional sobre los que apoyan contrafuertes prismáticos, un reducido tramo a los pies y la típica espadaña pétrea que se eleva sobre el citado tramo. Esta se presenta con los elementos constitutivos propios: dos vanos apuntados amenizados con chambranas, campanil y remate a piñón. El atrio y la sacristía se disponen en el lado meridional. La cabecera está perforada por dos óculos en el lado de la epístola donde advertimos restos de una moldura sogueada de cronología medieval.
La escasez de datos y la sencillez de lo conservado apenas permite ofrecer una dotación aproximada y una adscrípción estilística. Si tenemos en cuenta la portada, todo parece indicar que se trataba de un edificio de nave única iniciado en pleno siglo XIII.
El único vestigio ornamental es la portada sur de tipología románica aunque erigida en época gótica, compuesta por un arco de medio punto y dos arquivoltas con guardapolvo que combinan baquetones y escocias. Los autores del Inventario Artístico provincial la datan en el siglo XIII.
Los capiteles fueron sometidos a una fuerte limpieza durante la restauración de 1988. Las basas son de época, con garras en forma de toscos rostros
(Románico Digital - Texto: AMMT – Foto JLAO)
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lunes, 24 de junio de 2013
Iglesia de Cordovilla de Aguilar
Unos kms. al noreste de Villavega encontramos el pueblo de Cordovilla en un valle oriental del Rubagón, con una iglesia muy reformada que conserva algunos restos románicos de su fábrica primitiva, como el sencillo ábside y una serie de canecillos simples.
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viernes, 21 de junio de 2013
Iglesia de Santa María - Puentetoma
Algo al sureste de Báscones de Valdivia aparece Puentetoma que posee una iglesia reformada en tiempos góticos, y que conserva su espadaña románica primitiva de tres vanos de arco de medio punto.
El vano del cuerpo superior es más pequeño y estrecho que los dos del cuerpo inferior.
El vano del cuerpo superior es más pequeño y estrecho que los dos del cuerpo inferior.
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domingo, 9 de junio de 2013
Iglesia de la Santa Cruz - Pomar de Valdivia
Para llegar a este pueblo, tomar la carretera que de Aguilar va a Burgos. A unos seis kilómetros y medio, desviación a la izquierda que, recorridos otros dos kilómetros,
nos pone en Pomar.
Ya se cita este pueblo en 1200, con el nombre de Pumar. Debió de tener una completa iglesia románica, pero las modificaciones posteriores han reducido su interés en este aspecto a la puerta que, aunque también está bastante deteriorada, merece verse. Tiene dos arquivoltas de bocel y una sola columna a cada lado que soportan cimacio tan solo moldurado y capiteles historiados con la escena de la Huida de Egipto, el uno, y un personaje a caballo, muy golpeado, el otro. Los fustes de estas columnas pueden ser lo más llamativo del monumento, decorados con una finísima y poco resaltada tracería de círculos casi tangentes que llenan toda la superficie.
Queda también de la iglesia el ábside semicircular y los canecillos de los muros sur y norte, variados, con cabezas humanas, masculinas y femeninas, aves, de antenas cruzadas, figurillas muy destrozadas, etc. Particularmente valiosos son los del muro sur, en donde la belleza de las seis cabezas humanas que existen, ponen a los maestros canteros que trabajan en Pomar en la línea de los buenos artistas de Aguilar. Maestría que se ve igualmente en los capiteles citados de la puerta que también, y singularmente, conserva en las arquivoltas restos de estucos pintados, creo que románicos, en color marrón rojizo y ocre desvaído, con figuraciones vegetales de roleos de hojas y flores esquemáticas aisladas.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
nos pone en Pomar.
Ya se cita este pueblo en 1200, con el nombre de Pumar. Debió de tener una completa iglesia románica, pero las modificaciones posteriores han reducido su interés en este aspecto a la puerta que, aunque también está bastante deteriorada, merece verse. Tiene dos arquivoltas de bocel y una sola columna a cada lado que soportan cimacio tan solo moldurado y capiteles historiados con la escena de la Huida de Egipto, el uno, y un personaje a caballo, muy golpeado, el otro. Los fustes de estas columnas pueden ser lo más llamativo del monumento, decorados con una finísima y poco resaltada tracería de círculos casi tangentes que llenan toda la superficie.
Queda también de la iglesia el ábside semicircular y los canecillos de los muros sur y norte, variados, con cabezas humanas, masculinas y femeninas, aves, de antenas cruzadas, figurillas muy destrozadas, etc. Particularmente valiosos son los del muro sur, en donde la belleza de las seis cabezas humanas que existen, ponen a los maestros canteros que trabajan en Pomar en la línea de los buenos artistas de Aguilar. Maestría que se ve igualmente en los capiteles citados de la puerta que también, y singularmente, conserva en las arquivoltas restos de estucos pintados, creo que románicos, en color marrón rojizo y ocre desvaído, con figuraciones vegetales de roleos de hojas y flores esquemáticas aisladas.
(Románico en Palencia - Prof. García Guinea)
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domingo, 5 de mayo de 2013
Barrio de San Pedro - Becerril de Carpio
Templo con restos románicos en el Barrio de San Pedro.
Se trata de un templo rural de pequeñas dimensiones, elevado en sillería
arenisca (el interior está totalmente revocado, pero por lo que se puede
vislumbrar especialmente en algún pilar, da la impresión de ser sillería pero
con utilización de caliza blanca en la espadaña y en el cuerpo que se adosa a
ella. En este se utiliza además sillarejo y piedra de toba con el que se
edificó el muro suroeste de la iglesia.
En planta se nos presenta como una sola nave de tres
tramos orientada sureste-noroeste (cabecera-pies) para adaptarse a la
inclinación del terreno.
Tiene ábside cuadrado separado por arco triunfal apoyado sobre pilastras con pequeños capiteles góticos de friso corrido, con motivos vegetales y portada original románica que se abría en el muro del hastial (al igual que la Iglesia de la Puebla de San Vicente) y actualmente cegada ocupando el baptisterio ese antiguo acceso. Adosado al ábside, en su lado suroeste, se encuentra el cuerpo cuadrado de la sacristía que se cubre con bóveda de crucería octopartita.
Dentro de la iglesia se encuentra una pila bautismal troncocónica de 116 cm. de diámetro y 98 de altura. Su decoración es bastante sencilla a base de una imposta, no concluida de dos cintas perladas que se cruzan y en los espacios se inscriben cuatrifolios y frutos. La base es cuadrada. Cronología a finales del XII o principios del XIII.
Tiene ábside cuadrado separado por arco triunfal apoyado sobre pilastras con pequeños capiteles góticos de friso corrido, con motivos vegetales y portada original románica que se abría en el muro del hastial (al igual que la Iglesia de la Puebla de San Vicente) y actualmente cegada ocupando el baptisterio ese antiguo acceso. Adosado al ábside, en su lado suroeste, se encuentra el cuerpo cuadrado de la sacristía que se cubre con bóveda de crucería octopartita.
Dentro de la iglesia se encuentra una pila bautismal troncocónica de 116 cm. de diámetro y 98 de altura. Su decoración es bastante sencilla a base de una imposta, no concluida de dos cintas perladas que se cruzan y en los espacios se inscriben cuatrifolios y frutos. La base es cuadrada. Cronología a finales del XII o principios del XIII.
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