viernes, 19 de abril de 2013

Granero de Frontada

En Frontada existió, muy próxima a la iglesia, una interesante panera románica, cilla quizás, del monasterio de Santa María de Aguilar, que desapareció con el pantano. El Profesor García Guinea llegó a verla en casi su total integridad monumental, pues cuando realizaba su estudio inicial sobre el románico palentino durante la década de los años cincuenta todavía conservaba todos sus muros, aunque el interior estaba ya vacío y abandonado. Llegó pues a publicar y a recoger detalles de este llamado" Granero de Frontada ", edificio rectangular de reducidas dimensiones, construido en buena sillería y que tenía en el muro lateral del Este una extraña arcadura de tres arcos de herradura apuntada con cimacios bellos de cuatripétalas inscritas en círculos tangentes . Dicha arcadura, que se veía a travesaba el muro, estaba a la sazón cegada con aparejo de mampostería. Como a su vez era visible al exterior su tangencia con la roca virgen. Ya apuntaba en su "El arte románico en Palencia". 1ª edición, que : "¿si se quitase el mampuesto que cierra las arcaduras no podría uno encontrarse con alguna construcción o capilla bajo la roca?". Evidentemente así ha sucedido. Cuando hace muy pocos años ( 1991 - 1993), por deseo y con ayuda de la citada Confederación, se inició con el Centro de Estudios del Románico una excavación metódica de la inclinada ladera que une a la iglesia con el " Granero " , se halló una interesante necrópolis medieval, excavada en la roca, con numerosas tumbas.

Metiéndonos en el "granero", cuyos muros, sillería y arcos, fueron expoliados como consecuencia del abandono del pueblo, se pudieron renovar las hiladas inferiores de la construcción, así como los cimientos de la interesante arcadura que, como se pudo comprobar, se abría a un ábside rupestre, pequeño, en el que se había labrado en la misma roca una sepultura. Así , el misterio del "Granero de Frontada" quedó desvelado. Antes que "granero" o cilla, si es que esto lo fue alguna vez, fue una iglesia rupestre - como las que ya se estudiaron  en la comarca de Mave o en tierras de Valderredible - donde sin duda se veneró una Virgen soterraña que, según la tradición del pueblo, apareció junto a una junquera gracias a que un toro llamó la atención bramando y escarbando. Según lo que pudo deducirse, esta devoción a una virgen soterraña se confirmaba con la aparición de una capilla rupestre. Dicha capilla parece que debió de hundirse, derrumbándose la fina capa de roca de su cubierta, quizás a fines del siglo XII , por lo que el viejo espacio de la nave se cerró con muros de sillería, construyéndose las ya citadas arcaduras para dar paso al ábside rupestre.

Cuando en algún momento se optó por trasladar la imagen a la iglesia superior; se cerró la arquería y fue entonces cuando tal vez llegó a utilizarse como cilla.

En las excavaciones de la única nave, en el relleno de escombros, apareció muy cerca del muro meridional otro capitel decorado sólo con hojas de acanto acanaladas, de muy buena factura y emparentado con el estilo de los del crucero de Santa Eufemia de Cozuelos.

Románico en Palencia-Prof. García Guinea

Iglesia de San Andrés - Frontada

Para llegar a Frontada, salir de Aguilar por la carretera que junto a la baranda del puente sobre el Pisuerga va (a la derecha) hacia la playa de Aguilar. Pasado el pueblo de Quintanilla de la Berzosa, hay un cruce a unos 200 metros. Tomar la carretera de la derecha y colocarse en lo alto de la cuesta. De aquí sale un carril, en bastante malas condiciones que, bordeando desde arriba el pantano acaba en la misma iglesia.

El pueblo de Frontada, a unos cinco kilómetros al oeste de Aguilar desapareció con la construcción del pantano de este nombre. Sin embargo se mantiene la iglesia , por estar situada en las faldas de un cerro, y más alta que el viejo y sepultado caserío.

En la donación de 1039 de la condesa doña Ofresa al monasterio de Aguilar se hace mención de Frontada. Y en 1103 también sabemos que Munia Fortúnez cede al citado monasterio propiedades y terrenos que tenía en Frontada: "et in Frontata la mea divisa et uno solare cum suo préstamo", por lo que hay que suponer que los labradores de Frontada giraron siempre alrededor del señorío de los premonstratenses aquilarinos, aunque por constancias del siglo XVIII sabemos que en Frontada poseían heredades, a más de Santa María de Aguilar, los monasterios de Santa Fe de Toledo, Montesclaros, San Andrés de Arroyo, el Cabildo de Aguilar y varios hospitales y cofradías.
La iglesia de San Andrés es de una sola nave con ábside cuadrangular con contrafuertes prismáticos en las esquinas. Lleva una ventana en arco de medio punto, y guardapolvos sencillo, que apoya sobre columnas monolíticas de fuste hexagonal con capiteles de entrelazos muy primitivos y toscos.

La puerta, e n el muro sur, es muy sencilla, de medio punto con arquivoltas de bocel y medias cañas, éstas con bolas, y guardapolvos de billetes. Apoya todo sobre cimacio seguido, ancho, sin capiteles, decorado con cuadrados resaltados y seguidos a tres filas.

Los canecillos se conservan e n el muro sur hasta los contrafuertes angulares. Están muy deteriorados y se aperciben bultos de animales: osos, águilas, felino, de tipo fálico, geométrico, etc. El interior es pobre. La nave lleva cubierta de madera. El arco triunfal es de medio punto, doblado y apoya sobre cimacios lisos y capiteles que llevan un gran rosetón e n el frente. E n el presbiterio, hay otro arco del que arrancan nervios hacia el muro de fondo, en sentido radial, formando cuatro plementos.

Románico en Palencia-Prof. García Guinea

miércoles, 17 de abril de 2013

Ermita de San Felices

La ermita de San Felices está entre el caserío y es pequeña, de tan solo doce metros de larga aunque tiene muy parecida planta a la de la parroquia. Es de mampostería, salvo esquinales y vanos. Sólo tiene bóveda la capilla absidal, apuntada. El arco triunfal se apoya sobre jambas sin columnas.

Al exterior, en el muro Este del ábside hay dos canecillos-ménsulas en lo alto de los esquinales. Es ya de época que alcanza bien o sobrepasa el siglo XIII. Son interesantes sus pinturas al fresco y temple del ábside, con temas de la infancia de Cristo, góticas de finales del siglo XV, que han dado nombre a este maestro pintor - el maestro de San Felices – que trabajó también en numerosas iglesias de este norte de Palencia y en otras de Valdeolea, en Cantabria

(Prof. García Guinea)

Iglesia de San Pedro Ad Vinculam - San Felices de Castillería

Llegar al pantano de Requejada desde Cervera, por la carretera que va a Potes. Nada más pasar el puente, a la derecha y a unos cinco kilómetros está S a n Felices.

El valle de Castillería ocupa la cuenca del río de este nombre que se forma con las aguas procedentes de Valdecebollas, en las sierras de Campoo, no lejos de las fuentes del Pisuerga al que se junta en lo que es hoy el pantano de Requejada. San Felices está en el curso medio del Castillería y conserva dos edificios medievales con claros recuerdos románicos en una arquitectura siempre popular. Se trata de la parroquial de San Pedro Ad Vínculam y de la ermita.

La iglesia está en lo alto de la loma que domina al pueblo y tiene una planta muy repetida en las iglesias de concejo, es decir, nave rectangular y capilla absidal cuadrada, pero todo de un románico ya avanzado. En el muro norte, muy reformado, hay canecillos muy toscos y simples, de manos inexpertas. Uno lleva un gran saliente circular  y otro un falo.

 La espadaña es la clásica de nuestras iglesias rurales: tres troneras; dos en el segundo cuerpo con guardapolvos y columnas -dobles en el centro- y una sin columnas en el último. 

En el Interior, la capilla absidal se cubre con crucería de cuatro elementos, apoyando los nervios en columnas angulares. El arco triunfal es doblado y apuntado. Los capiteles son sencillos, de línea pentagonal, y con decoración geométrica  de cuadrados.


(Prof. García Guinea)
 

 

 

 

lunes, 15 de abril de 2013

Cementerio de Resoba

Desde Cervera de Pisuerga, salir por la carretera que lleva al parador. Justo frente a éste hay desviación a la derecha que después de seis kilómetros aproximadamente nos deja en Resoba.

En su cementerio se conservaron hasta 1961, al menos, dos capiteles románicos que se publican en la obra "El románico en Patencia" del Profesor García Guinea. Posteriormente fueron adquiridos para la colección Fontaneda y hoy parece que pueden contemplarse en el museo del castillo de Ampudia. Deben de ser  capiteles viejos que representan a Daniel entre cuatro leones, uno de ellos, y la mujer como mediadora en la lucha de caballeros, el otro.

Los cimacios no tienen decoración y están tan solo biselados. De todas formas no los podemos colocar, en cronología, más allá de la mitad del siglo XII, lo que sí se ve es que no tienen relación con la corriente escultórica protagonista en los años finales de la duodécima centuria.

Iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza - Villerías


Hacer el recorrido indicado para llegar a Torremormojón desde Palencia. Desde Torremormojón seguir la misma carretera comarcal y a unos seis kilómetros se llega a Villerías. 

La iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza nos ofrece el testigo de una fábrica más antigua que la que actualmente vemos , con num erosos añadidos d e diversas épocas. Se trata de su puerta meridional , románica de transición, posiblemente ya del XIII, que sigue, sin embargo (a pesar del poco eco que en este sur de Palencia tiene la obra de las escuelas aquilarenses), recordándonos algunas formas y motivos decorativos de San Andrés de Arroyo o Mave. Tiene arco apuntado y arquivoltas de baquetones y medias cañas. Una de ellas, la más interesante muestra los consabidos dientes de sierra tan repetidos en los vanos del románico de la montaña palentina. A cada lado de la puerta hay tres columnas con sus fustes, capiteles de a n i m a l e s afrontados, arpías, vegetales, dragones y nereidas. Los cimacios también son vegetales, con flores y vástagos. Todo muy deteriorado, pero, aunque de técnica y obra rústica, siguiendo modelos de las buenas escuelas del norte.

sábado, 6 de abril de 2013

Iglesia de San Miguel - Herreruela de Castillería


Desde Cervera , carretera 627 a Potes. Llegar a Vañes, pasar el puente del pantano y tomar la carretera local a la derecha. Sin desviación se llega a Herreruela a los siete kilómetros aproximadamente.

Conserva sólo, en su iglesia de San Miguel, una puerta muy sencilla, de transición, con arco ya apuntado y arquivolta lisa, prismática, envuelta por chambrana de escocia. Los cimacios son muy simples, biselados y sin decoración. Apoyan en fustes cuyo capitel es prácticamente un collarino.

Las basas son torpes. Todo muy popular y humilde.
 
Cronología posiblemente de muy avanzado el siglo XIII o más.