sábado, 6 de julio de 2013

Abadía de Santa María de Benevívere

Los menguados restos conservados de este monasterio se sitúan a unos 4 km al oeste de Carrión de los Condes, cerca del tramo antiguo del Camino de Santiago que unía esta localidad con Calzadilla de la Cueza. El lugar aparece ocupado por una explotación agrícola y ganadera que aprovecha los escasos restos originales. El terreno circundante está rodeado por diferentes arroyos y acequias que en su día fueron muy propicios para el mantenimiento del monasterio. Limita al norte con Villaturde y Villanueva de los Nabos, al sur con Calzada de los Molinos, al este con Carrión y al oeste con Bustillo del Páramo.
Su fundador fue Diego Martínez de Villamayor, noble castellano del siglo XII perteneciente a la casa de los condes de Bureba y con gran peso en la Corte. Fue consejero de Alfonso VII. Sancho III y Alfonso VIII, así como tesorero de este último. Tras enviudar decidió retirarse y dedicarse a la vida contemplativa, para eso estableció la fundación de la abadía de Benevívere en 1169. La casa fue ocupada por los canónigos regulares de San Agustín y aprobada por las bulas apostólicas de Alejandro III (1178), Lucio III (1183), Inocencio IV (1284) y Eugenio IV (1483) Tuvo actividad monástica hasta la desamortización de 1835. La abadía contaba además con otras dos sufragáneas que seguían la misma regla (Tríanos en León y Villalbura en Burgos), así como seis prioratos dependientes Santiago de la Tola (cerca de Ceinos de Campos, Valladolid), San Salvador de Villarramiel (Palencia), San Martín de Pereda (cerca de Riaño, León), Santa María de la Puente, (junto a Benavente, Zamora), Nuestra Señora de Mañino (próximo a Sotobañado, Palencia) y el hospital de San Torcualo. El mismo Diego Martínez de Villamayor creó, junto a la abadía, un hospital de peregrinos servido por los monjes (llamado Hospital Blanco o de San Torcuato). Fue también parroquia de los labradores del contorno.
En 1843 se ejecutó la venta del convento y fue demolido casi en su totalidad, a pesar del interés que puso Valentín Carderera y la Comisión Central de Monumentos por salvarlo. La mayor parte de su documentación se encuentra en la actualidad en el Archivo Histórico Nacional de Madrid.
Los restos que se conservan se reparten en tres zonas; lo que queda de la iglesia, integrada con las viviendas, una portada exenta y un poco más alejados, varios restos de
muros de tapial, testimonio de construcciones que no llegaron a demolerse completamente. Hoy en día sigue denominándose la Abadía a todo este conjunto.
La nave del templo se cubre con yeserías barrocas y el presbiterio con cúpula sobre pechinas, todo ello pintado de blanco en el exterior. Escondido entre la hiedra, aún se puede apreciar algún contrafuerte y la espadaña, situada a los pies.
La fachada mantiene elementos de distintas procedencias, entre otros, los sillares que se conservan en el arco de medio punto de una de sus puertas, el escudo, y las basas de columna que decoran el nivel del pavimento. Una portada exenta se abre a la izquierda de este mismo muro y aparece flanqueada por dos escudos, que bien pudieran haber sido allí instalados en fechas posteriores. En el blasón izquierdo podemos apreciar las armas de los Sarmiento (trece róeles de oro en campo de gules), descendientes del fundador, que ostentaron el patronato de la abadía durante el siglo XIV.
En los Museos Arqueológico de León y de Palencia se conservan varios restos de sepulcros góticos procedentes de Benevívere que ya fueron estudiados por Julia Ara. También en el Arqueológico Nacional se conserva un fragmento tardorrománico de rostro barbado masculino (quizá perteneciente al Apostolado que describió Ponz).
Dada la escasez de otras manifestaciones constructivas que ayuden a completar la imagen del monasterio, es necesario acudir a textos y grabados que permitan su reconstrucción. Se sabe que la primitiva iglesia no quedó concluida a la muerte de su fundador (en 1176) y que su hermano Rodrigo Martínez se encargó de su terminación, continuándose las obras hasta principios del siglo XIII. Ponz hablaba de una iglesia de tres naves que sobre la puerta tenia "un Apostolado, y en medio el carro de Ezequiel sobre el cual va el Salvador del mundo, tirado de los animales del Apocalipsis". También describe la puerta principal del monasterio y dice de ella que está "adornada de cuatro columnas y que hay una escultura de la Asunción". Menciona la existencia de distintos sepulcros bajo sus bóvedas, entre los que destaca el del fundador en la capilla de San Miguel (dentro de la capilla mayor). En relación a ellos Quadrado confirmaba hacia 1860 su desaparición.
Pérez Villaamil (1842) dibujó la entrada a su sala capitular, que aunque parece muy idealizada, detalla varias estatuas regias o nobiliarias bajo tres arcos a cada lado de la puerta de acceso En la galería claustral se aprecian cestas vegetales y fustes de mármol que nos parecen sospechosos, fruto de una delirante imaginación (casi recuerdan al claustro de Monreale). Bajo la puerta de acceso se ven tres personajes con atuendos de sabor morisco, al estilo de las visiones románticas francesas.


(Románico Digital - Texto JLHG/MRAM)

viernes, 5 de julio de 2013

Parroquia de San Pantaleón - Helecha de Valdivia

La localidad de Helecha de Valdivia se silúa en el extremo nororiental de la provincia de Palencia, casi en el límite con la vecina Cantabria, a unos 10 km al noreste de Aguilar de Campoo y a 3 de Pomar de Valdivia. El templo parroquial, dedicado a san Pantaleón, se sitúa en el extremo suroccidental del núcleo rural, en un altozano, rodeado por un murete bajo y almacenes agrícolas en desuso. La situación en ladera y los corrimientos de tierra ponen en peligro la estabilidad del edificio, que presenta una preocupante grieta en el testero de la cabecera.
De Helecha de Valdivia dice el Libro Becerro de las Behetrías que era aldea de Aguilar, es decir, que pertenecía al alfoz aquilarense, y sus habitantes vasallos de don Tello, En la localidad tenía posesiones el cabildo de Covarrubias.
San Pantaleón es un sencillo templo que combina en su fábrica la mampostería con el sillarejo y la sillería. Presenta planta de nave única dividida en dos tramos cubiertos con bóvedas de crucería y pseudotransepto de escasa entidad, cuyos brazos reciben bóvedas de medio cañón. Corona la nave una cabecera rectangular, levantada en rustico sillarejo, cubierta con bóveda de cañón apuntado y en la que se abre un pequeño vano abocinado. Da paso a la cabecera un triunfal apuntado yliso que apoya directamente sobre el muro. En el costado meridional de la cabecera se adosó en época posmedieval una sacristía cuadrada y al sur del tramo occidental de la nave, un pórtico moderno.
Sobre el hastial se alza una sencilla espadaña de sillería de cuerpo único con dos troneras y remate apiñonado con campanil.
El paramento meridional de la nave y el del hastial occidental presentan al exterior revoco de cemento moderno.
Al fondo de la nave se conserva un ejemplar de pila bautismal, posiblemente coetánea del edificio. Presenta copa semiesférica. interiormente gallonada, de 109 cm de diámetro por 90 cm de altura y se asienta sobre una basa circular. El exterior de su copa se decora con un friso de arquillos y otro inferior de ovas o semibezantes.


(Románico Digital - Textos JMRM - Foto JLAO)

jueves, 27 de junio de 2013

Iglesia de san Pedro Apóstol - Boada de Campos

La localidad de Boada se sitúa en el extremo surocidental de la Tierra de Campos palentina, próxima ya al limite con Valladolid. La iglesia de San Pedro Apóstol se encuentra algo alejada del casco urbano, hacia el suroeste.
Son prácticamente inexistentes las referencias históricas medievales a Boada de Campos Es de suponer un proceso similar al de las villas vecinas: un modesto asentamiento romano dependiente de Intercatia que quedó despoblado posiblemente antes de la llegada de los árabes. Boada o Bovatasería de nuevo poblada a partir del siglo X. En el siglo XIV pertenecía al obispado de León y era "logar de la mesa de Santa María de Regla de León", mientras que en lo administrativo pertenecía a la merindad de Campos,
La Iglesia de San Pedro se construyó sobre una lengua de tierra situada entre una cañada y un arroyo, que posiblemente sea el causante del desplome de la antigua torre y del descabalgamienlo de la actual. El edificio presenta un zócalo de piedra que en el lado septentrional se convierte en un atrio con escalones.
Se trata de un templo de medianas dimensiones, levantado en piedra caliza dispuesta en buenos sillares, tapial, ladrillo y madera. Precisamente lo entreverado de los materiales nos informa del proceso constructivo por el que pasó hasta llegar a nuestros días.

En planta nos encontramos con un edificio de tres naves divididas en cinco tramos marcados por pilares de sección cuadrada que soportan un artesonado mudéjar. El ábside es de testero plano, de igual anchura y altura que la nave central. En la parte de los pies se levanta la torre de ladrillo de estilo mudéjar, que sustituyó a la primitiva románica de piedra, de la que se aprovecharon gran parte de los sillares.
En los muros norte y sur se conservan dos portadas fechables ambas a principios del siglo XIII La primera constituye el acceso actual al interior y consta de arco apuntado, arquivolia con bocel entre medias cañas y guardapolvo decorado con cuatripélalas. La meridional eslá formada por un sencillo arco de medio punto y arquivolta de bocel. Se trata en ambos casos de los restos más importantes conservados del anterior templo tardorrománico. Por los escasos vestigios que han llegado hasta nosotros parece que hubo de ser una construcción más bien modesta, probablemente de tres naves y con techumbre de madera.


(Texto. AIBS • Foto. JLAO - Románico Digital)

miércoles, 26 de junio de 2013

Iglesia de San Pelayo - Dehesa de Montejo

Dehesa de Montejo se emplaza en la zona alta de la comarca de la Ojeda. a unos 5 km al sur de Cervera de Pisuerga. La parroquial de San Pelayo se encuentra al este de la población, exenta de edificaciones y junto al camposanto moderno.
Desde época altomedieval existen vínculos entre Dehesa y la comarca cántabra de la Liébana.
En 964 Diego Muñoz y doña Aldena donaban el quinto de sus bienes al abad Opila de San Martín de Turieno y, entre otros, se citaban tierras en Dehesa de Montejo. En 1213 García Alvarez y su mujer Urraca Martínez vendían al prior don Martín de Santo Toribio de Liébana sus heredades en Dehesa de Montejo por una mula valorada en 40 maravedís. Un censo realizado en 1501 y conservado en Simancas señalaba que la villa pertenecía al condado de Pernía.
-------------------
La Iglesia de San Pelayo, construida en sillería, es obra levantada entre los siglos XV y XVII  y posee nave única dividida en dos tramos y lo hace con bóveda de cañón reforzada por perpiaños doblados. La amplia cabecera, del siglo XVII  lo hace con bóveda de crucería. De su estructura originarla supuestamente románica apenas nada se conserva, a excepción de algunos sillares en el paramento septentrional sobre los que apoyan contrafuertes prismáticos, un reducido tramo a los pies y la típica espadaña pétrea que se eleva sobre el citado tramo. Esta se presenta con los elementos constitutivos propios: dos vanos apuntados amenizados con chambranas, campanil y remate a piñón. El atrio y la sacristía se disponen en el lado meridional. La cabecera  está perforada  por dos óculos en el lado de la epístola donde advertimos restos de una moldura sogueada de cronología medieval.
La escasez de datos y la sencillez de lo conservado apenas permite ofrecer una dotación  aproximada y una adscrípción estilística. Si tenemos en cuenta la portada, todo parece indicar que se trataba de un edificio de nave única iniciado en pleno siglo XIII.
El único vestigio ornamental es la portada sur de tipología románica aunque erigida en época gótica, compuesta por un arco de medio punto y dos arquivoltas con guardapolvo que combinan baquetones y escocias. Los autores del Inventario Artístico provincial la datan en el siglo XIII.
Los capiteles fueron sometidos a una fuerte limpieza durante la restauración de 1988. Las basas son de época, con garras en forma de toscos rostros

(Románico Digital - Texto: AMMT – Foto JLAO)

martes, 25 de junio de 2013

Iglesia de San Lorenzo - Lores


Entre El Campo y Areños, al final de una pequeña carretera a la izquierda, se encuentra Lores cuya iglesia tiene algunos vestigios románicos en su espadaña de tres vanos de arco de medio punto de piedra rojiza y su torreón circular de mampostería.

lunes, 24 de junio de 2013

Iglesia de Cordovilla de Aguilar

Unos kms. al noreste de Villavega encontramos el pueblo de Cordovilla en un valle oriental del Rubagón, con una iglesia muy reformada que conserva algunos restos románicos de su fábrica primitiva, como el sencillo ábside y una serie de canecillos simples.

viernes, 21 de junio de 2013

Iglesia de Santa María - Puentetoma

Algo al sureste de Báscones de Valdivia aparece Puentetoma que posee una iglesia reformada en tiempos góticos, y que conserva su espadaña románica primitiva de tres vanos de arco de medio punto.
El vano del cuerpo superior es más pequeño y estrecho que los dos del cuerpo inferior.